martes, 31 de agosto de 2010

CULTURA/La profecía de Tenoch

Un mundo mejor:         


Antes de dar la oportunidad a que el sol ilumine nuestros ojos por primera vez, nadie nos enseña, dentro del mar del mar de inmensidad y de soledad, líquido amniótico que nos expulsa, a visualizar el camino que se deberá de seguir durante nuestros acelerados al ahí se va, pasos.

Al paso del tiempo es como vamos aprendiendo a realizar las cosas y a tomar el destino que nos ha de conducir a nuestro fin, que al fin y al cabo hemos de coludir con todos nuestros pensamiento, que nunca son los mismo con los que empezamos a transitar el camino.

Nacimiento del Rey sol.
Basado en El libro: El Pueblo del Sol de Alfonso Caso.


Cuentan los mitos, que desde hace aproximadamente seis siglos han corrido a voces de los antiguos nativos de los Valles de Acolco, luego a los Yaoquizques, los sacerdotes, las místicas, las escuelas de los nobles, Los Caballeros Tigre y Cuatli, los niños y los testimonios transcritos por los vencedores. 

´´Según el texto ´´Leyendas Históricas Mexicanas Y otros Relatos´´
Que la Cuatlique de la región que trataba de saciar la profecia de Tenoch, la deidad azteca por excelencia 

Algún día la Chimalma (Cuatlique o Toci) de la región, acudía, como siempre a muy temprana hora a realizar sus labores domésticas, cuando de repente, dejando la huella evidente que cumplía con fulgor su labor, se tropezó con una bola de plumas, o algo similar, la cual muy apresurada levantó, sin que sus hijas se dieran cuenta -La Luna y Las Estrellas-, echó campo adentro al nivel de su vientre, en el interior de su ropaje blanco y ahí la guardó. 

Al dar por concluidas sus labores, buscó entre sus ropas su nueva adquisición, la cual, después de una búsqueda intrínseca nunca encontró, y sorprendida por el hallazgo, y con un fuerte dolor que emanaba de la boca de su estómago, decidió informar a sus consanguíneas lo que sucedía.

Éstas, en su búsqueda de llegar a sustituir a la actual reina, su madre, y en su afán de restablecer el orden, le indicaron a muy viva voz, que no las tratara de engañar.

Haciéndole sentir dolor, le dijeron, que ella por su nivel de Cuatlique -madre de todos en aquellas tierras y en aquellos tiempos-, debería vivir en un estado de ´
fiel pureza y total reposo y viendo la preocupación de su madre y percibiendo el dolor y la resplandeciente luz que emanaba de su ser, los astros, las hijas, convocaron a todo el pueblo, para darle su merecido y acabar de una vez con su reinado y farza diginidad... 

Mientras el pueblo azteca, era informado del suceso, la Cuatlique sentía más brillante la luz y escuchaba cada vez más cerca una voz que le decía ´´madre no te apures, aquí llegué yo y yo mismo te cuidaré´´.

Mientras más pasaba el tiempo, más se enfurecían los pobladores, de los antes pantanos.

Corría la voz, prendían fuego, corrían al vilo, y todos listos para dirigirse a la cita y acechar a la madre.

La madre sin más que sentir, sabía, que el fin estaba cerca y no había más que decir... Era evidente.

ruta para todos.

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